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Caso de la Semana

En mis casi treinta años de vida he tenido dos novios, pero en ambas relaciones me fue bastante mal. Sufrí humillaciones, burlas, mentiras y engaños. Después de mi última relación, acudí a terapia psicológica un par de veces.

Los dos hombres rehicieron su vida, y... no puedo dejar de sentirme enojada al ver que son aparentemente felices con alguien más.

Soy una mujer profesional, independiente, honesta y amable; pero esto me ha llevado a cuestionarme a mí misma y mi valor.... ¿Cómo puedo sanar el dolor de sentir que no fui lo suficiente valiosa para que me amaran o respetaran?

Consejo

Estimada amiga:

Sentimos mucho que no se sienta feliz. Ha estado buscando amor genuino, y eso sólo le ha producido un corazón quebrantado.

Al parecer, las humillaciones y los engaños que sufrió sucedieron durante un lapso de tiempo en su primer noviazgo, y luego sucedieron durante otro lapso de tiempo en su segundo noviazgo. Ese largo proceso pudiera asemejarse a un lavado de cerebro. Esos hombres poco a poco hicieron que usted comenzara a cuestionarse a sí misma y a preguntarse si merecía que la trataran de ese modo. Ahora, al ver a esos hombres en otros noviazgos, está inclinada a pensar que usted tiene la culpa de que la trataran tan mal.

Por eso nos alegra que acudiera a un terapeuta como resultado, y le recomendamos que vuelva a valerse de terapia por algún tiempo. Usted ha permitido que esos hombres le roben la autoestima. El recuperarla exigirá más que el breve consejo que nosotros podemos ofrecerle.

Lo que usted sufrió fue horrible. Sin embargo, las lecciones que aprendió pueden prepararla para un futuro mejor. Este es el momento de mirar hacia adelante y no al pasado. ¿Cómo puede evitar que esto vuelva a suceder?

En primer lugar, le servirá saber que Dios la ama y la valora como hija de Él. Es más, Él la ama tanto que no esperó hasta que usted se arrepintiera de cualquier pecado en su vida. Más bien, se adelantó y dio a su único Hijo para que muriera en una cruz y así pagara por los pecados que usted y yo hemos cometido, todo porque nos ama. Él es nuestro Padre celestial que se preocupa mucho por el trato que estamos recibiendo.

En segundo lugar, comprenda que es mejor no tener ninguna relación sentimental que tener una abusiva. Muchas mujeres permiten que se les maltrate porque creen erróneamente que es mejor quedarse con cualquier hombre que con ninguno. Esa manera de pensar es peligrosa, como usted ya ha descubierto.

En tercer lugar, preste atención a las señales de advertencia. Si un tipo trata mal a la mamá, a la hermana, a los amigos o incluso a desconocidos, es probable que la trate así también a usted. Si él arremete contra cualquiera, es probable que arremeta así mismo contra usted. Y si les miente a los demás, sin duda le mentirá a usted también.

Por último, determine ponerle fin a cualquier relación sentimental —por buena que le parezca— después de la primerísima vez que un tipo le falte al respeto o le mienta. ¡Corra, y no mire atrás!

Le deseamos lo mejor,

Linda

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