de 700
Caso 699

Hace cuatro años que estoy con mi novio, pero la relación se ha ido deteriorando por infidelidades por parte de él. Hace un año conoció a una mujer mayor que él, y ella le prometió cosas tales como dinero, empresa y automóvil.

Él dice que ella sabe sobre nuestra relación y que él quiere estar conmigo, pero que no quiere dejar de comunicarse con ella porque le ha prometido ayudarlo. Y ahora quiere ir a almorzar con ella, pero no quiere que yo vaya porque ella se ofendería y ya no lo ayudaría.

¿Debo dejar que todo esto siga así, o debo terminar nuestra relación? Él dice que lo hace por nuestro futuro.

Consejo

Estimada amiga:

Nos alegra que nos esté pidiendo consejo. El tomar la decisión que más le conviene puede mejorar su vida, mientras que el tomar una decisión equivocada puede arruinarla.

Imaginémonos que usted consiente con el plan y acepta que su novio se reúna con la otra mujer y le preste atención a ella. Imaginémonos también que ella cumple dándole lo prometido y que eso contribuye a que usted y él tengan un futuro más cómodo juntos. ¿Cómo se sentiría sabiendo que, mientras todo eso está pasando, usted no está formando parte de esas reuniones porque la mujer se ofendería si usted fuera incluida? ¿Acaso no dudaría de las intenciones de una mujer que se está viendo a solas con un hombre más joven y le está dando obsequios costosos como premio por la atención que él le está prestando?

Lo más preocupante de esta situación es que su novio ha tratado de convencerla de que es aceptable que él le dé a la mujer lo que ella desea con tal que ustedes dos sean recompensados como resultado. Usted admite que él ha sido culpable de infidelidades en el pasado, así que es probable que él considere otra infidelidad como un precio justo que pagar para salir adelante económicamente. Pero él quiere hacerlo con su permiso para que pueda también considerarse como algo bueno que él está haciendo en beneficio de los dos.

Esta manera de pensar se denomina consecuencialismo debido a que procede de la creencia que la moralidad de un acto debe juzgarse exclusivamente por las consecuencias que tenga. Al parecer, su novio cree que es moralmente aceptable decir y hacer cualquier cosa que la mujer quiera con tal que, como resultado, él sea recompensado. Y él quiere que usted crea que es moralmente aceptable también.

Nosotros no creemos en el consecuencialismo. Creemos, más bien, en las normas morales que nos ha dado Dios, entre ellas las virtudes de la honradez, la integridad y la fidelidad. Si uno tiene que mentir, engañar o ser infiel, entonces esas acciones son moralmente reprobables por muy buenas que sean las consecuencias. Además, no hay ninguna garantía de consecuencias positivas cuando hay tanto riesgo de decepción, desilusión y engaño.

Le deseamos lo mejor,

Linda

Este Caso me ayudó Envíenme información Deseo una relación con Cristo
Información en este sitio