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Caso 730

[Tengo treinta y ocho años, y acabo de terminar una relación sentimental de casi un año sin tener un hijo.] Yo quería tener al menos un hijo que fuera mi felicidad, y trabajar por él para darle todo lo que un niño necesita....

Gracias a Dios, tengo un trabajo que me permite vivir cómodamente. Pero no pierdo la esperanza de encontrar una mujer que me permita brindarle todo mi amor y afecto y, de la misma manera, ser correspondido. Necesito un consejo porque... me siento muy solo.

Consejo

Estimado amigo:

Usted no dice por qué terminó la relación. Esperamos que haya aprendido algo que le ayude a mejorar sus noviazgos en el futuro.

¿Cómo era la comunicación entre usted y su exnovia? ¿Podía usted expresarle a ella sus sentimientos? ¿Contaba ella con un ambiente de comprensión para poder expresarle a usted sus propios sentimientos? Cuando había desacuerdos, ¿los resolvían sin decirse cosas desagradables? ¿Se tenían confianza mutua, o acaso uno de los dos o ambos tenía celos del otro?

Usted bien pudiera ser una persona con entereza de carácter e integridad, y su exnovia pudo haber sido precisamente la clase de mujer que usted busca. Pero si no pudieron resolver desacuerdos sin recurrir a insultos y comentarios hirientes, entonces tal vez esté en peligro de repetir esa conducta en un noviazgo futuro. Le recomendamos que acuda a un consejero profesional a fin de explorar maneras de mejorar sus habilidades en la comunicación. Eso lo ayudará a prepararse para otro noviazgo.

En cuanto a tener un hijo, le recomendamos que considere el ser un padre adoptivo. Es posible que usted sea el padre preciso que algún niño o algunos hermanitos están esperando tener. Nosotros adoptamos a una niña y a su hermano cuando tenía once y doce años respectivamente. No fue fácil para nosotros ni para ellos, pero en definitiva han proporcionado a nuestra familia el gozo que usted busca.

Si no siente que está preparado para considerar la adopción, hay muchas maneras en que puede verter su amor en niños que lo necesitan con urgencia. No serían sus hijos biológicos, pero aun así le traerían mucho gozo y usted ya no se sentiría solo.

Las Sagradas Escrituras dejan en claro que Dios se interesa mucho en los huérfanos de padre en este mundo. Él nos está llamando a cada uno a que pongamos de nuestra parte a favor de esos niños. No es nada extraño que muchas personas hagan donativos para ayudar a los niños necesitados durante la temporada de Navidad. Eso es muy bueno, pero éstos necesitan nuestra ayuda durante todo el año.

Hay muchas organizaciones benéficas que ayudan a tales niños a lo largo de cada año. Usted pudiera ofrecer sus servicios como voluntario en una de ellas. O pudiera ofrecer pasar tiempo periódicamente con los hijos de madres solteras de entre sus familiares, amigos y vecinos. Ya sea que ayude a niños a aprender a leer o a jugar fútbol, el amor y el interés que usted les muestre puede marcar una gran diferencia. No disfrutará del gozo que pudiera sentir a cambio sino hasta que se comprometa a ayudar a un niño necesitado.

Le deseamos lo mejor,

Linda

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