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Caso 597

Soy padre de tres niñas.... Algunas noches ellas dormían con mi esposa y conmigo en la misma cama. Una noche me levanté y, no sé por qué, me empecé a sentir atraído por ellas. No le dije a mi esposa, pero he buscado ayuda.... Sé que no es normal, y además me he alejado de mi hogar por miedo a seguir cometiendo el mismo error.

Consejo

Estimado amigo:

Nos alegramos de que comprenda lo importante que es alejarse de toda tentación para hacer algo malo. Usted no dijo que actuó ni hizo nada como resultado de la atracción que sintió, sino sólo que reconoció que había sido tentado. Si es verdad que no sucedió más que eso, entonces lo felicitamos por ejercer el dominio propio y hacer todo lo posible para evitar cometer un error terrible.

Usted también dice que ha buscado ayuda. ¿La encontró? ¿Ha consultado con un profesional médico acerca de esas atracciones pervertidas? Le rogamos que insista en no sólo buscar ayuda médica, sino también en cooperar al punto de completar cualquier tratamiento que se le recomiende. Lo más probable es que haya en su pasado algunos factores que contribuyeron a esos sentimientos. Tal vez usted no lo comprenda del todo, pero un profesional capacitado puede ayudarle a comprenderlo y a evitar que lastime a alguna niña o abuse de ella, y arruine a la vez su propia vida.

Le animamos a que visite a sus hijas con regularidad, asegurándose de estar siempre con un grupo y nunca solo con ninguna de ellas. Si se aleja de ellas por completo, sentirán que usted las ha rechazado, y eso pudiera tener consecuencias devastadoras para ellas. También asegúrese de comunicarse con frecuencia con ellas, mostrando interés en sus estudios y actividades extraescolares.

Además de ayuda médica, creemos que usted también necesita una limpieza de su mente. Si bien la tentación lo alarmó y usted sabía que no era normal, es probable que usted haya tenido otros pensamientos que tal vez haya justificado y hasta estimulado. Por ejemplo, ¿ve usted pornografía de una u otra forma? ¿Ve películas sexualmente explícitas? Esas influencias pueden alterar sus pensamientos lenta y sutilmente de modo que usted ni se dé cuenta. Lo que una vez creyó que era malo puede comenzar a parecer menos dañino o hasta «normal».

La manera de limpiar su mente es pedirle a Jesucristo que perdone todos sus pecados y borre por completo todo lo malo que usted haya hecho. Pero Cristo no impondrá su voluntad divina sobre la voluntad de usted. No dejará usted de ser tentado a pecar y de tener la oportunidad de pecar. Todos los días tendrá que decidir si va a mantener limpia la mente o mantenerse pensando en las cosas que lo están tentando.

Ponga pensamientos buenos en su mente limpia. Lea las Sagradas Escrituras y memorice esto que dijo el apóstol Pablo: «Piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.»1 Llene la mente de continuo con tantos pensamientos buenos que ya no tenga tiempo ni energía para las tentaciones que una vez lo azotaron como una plaga.

Le deseamos lo mejor,

Linda
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1 Fil 4:8 TLA

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