de 707
Caso 701

Hace dieciocho años mi esposa me fue infiel... con alguien que decía ser amigo.... Pero debido a que yo le era infiel a ella... decidí perdonarla.... Siempre ha sido una excelente madre, y ahora es una gran abuela para dos nietos que tenemos.

Hemos sido muy felices desde la reconciliación hasta hace dos meses, cuando el tipo con quien me fue infiel le escribió al Facebook. Ella le contestó e intercambiaron algunos mensajes —nada fuera de lo común—; pero a mí me hizo sentir como si clavaran una puñalada en mi corazón, y siempre me vienen recuerdos de su infidelidad.... Ella está arrepentida, y dice que sólo le contestó porque necesitaba sanar su corazón y perdonar, pero yo desde ese día no puedo estar en paz.

Consejo

Estimado amigo:

¡Lo felicitamos por superar una crisis en su relación conyugal y resolver sus diferencias! El hecho de que han sido felices durante todos estos años es prueba de que los problemas matrimoniales pueden resolverse cuando ambos cónyuges consienten en perdonar y olvidar. Usted les ha dado algo maravilloso a sus hijos al proveerles un hogar estable. Los dos deben sentirse orgullosos por resolver sus problemas en beneficio de toda la familia.

Usted no menciona cómo es que supo acerca de los mensajes recientes de su esposa en Facebook, pero parece como si de común acuerdo han tomado la sana decisión de compartir su actividad en las redes sociales. Menos mal que no son como los esposos imprudentes que se ocultan el uno al otro lo que escriben en las redes. Como su esposa no mantuvo secretos sus mensajes en Facebook, usted pudo ver por sí mismo que no había nada fuera de lo común en esos mensajes en particular.

Si bien estamos muy de acuerdo con que su esposa debe bloquear a ese tipo como su amigo en Facebook, concordamos con usted en que no sucedió nada fuera de lo común. Un breve intercambio por Internet del que usted tiene conocimiento no es, en definitiva, suficiente como para haberle quitado la paz y haberlo atrapado en un ciclo de pensamiento constante acerca de la infidelidad de su esposa.

Es probable que su actual estado mental sea una advertencia de que hay algo más que lo está afectando. Nosotros sabemos por experiencia que el envejecer, de por sí, puede suscitar muchas inseguridades. Cambios en nuestras hormonas pueden causar desequilibrios en las sustancias químicas de nuestro cerebro. En el caso suyo, es posible que el sólo pensar en su futura edad avanzada y la jubilación lo está inquietando. Le instamos a que busque consejería profesional para ayudarle a vencer este obstáculo.

Hace mucho tiempo usted perdonó a su esposa y borró del registro lo que ella hizo, y luego vivió felizmente durante todos los años que siguieron. Al hacerlo, estaba siguiendo el ejemplo de Dios de perdonar y olvidar. Pues una vez que le pedimos a Dios perdón por nuestros pecados, Él los borra del registro y no vuelve jamás a recordárnoslos. Como nuestro Juez celestial, Él nos declara «inocentes» y ya no nos pide cuentas de esos pecados. Siga el ejemplo de Dios y recobre la felicidad.

Le deseamos lo mejor,

Linda

Este Caso me ayudó Envíenme información Deseo una relación con Cristo
Información en este sitio