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Caso 669

Mi mamá me tuvo cuando ella era muy joven. Desde mi niñez me criaron con la idea de que mis abuelos eran mis padres biológicos.... Es que mi madre biológica se casó, y yo me quedé viviendo con mis abuelos, a quienes llamo papá y mamá.

Sin embargo, a veces siento la diferencia [en el trato que mi abuela me da a mí y el que le da a] mi hermana, es decir, a mi tía.... Mi abuela le da su apoyo moral a ella para que estudie, y a mí no. Son cosas pequeñas que no me dejan ser feliz, pero tampoco imagino una vida lejos de ellos.

Consejo

Estimada amiga:

Sentimos mucho que no se sienta feliz, y creemos que podemos ayudarle. Sin embargo, hay un concepto que necesitamos explicarle primero. Se denomina sesgo de confirmación, es decir, la tendencia a la confirmación, y es algo que tenemos todos.

Si yo compro helado de chocolate con un sabor delicioso, pienso que el chocolate es el mejor sabor de helado por lo sabroso que es. Pero si compro helado de chocolate que no tiene un sabor tan rico como el anterior, pienso que tiene algo de malo esa porción de helado en particular porque mi experiencia personal me indica que el chocolate debe tener un buen sabor. Mi opinión de que el chocolate es el mejor sabor se confirma cuando tiene buen sabor, mientras que cuando no sabe tan bien, doy excusas para justificarlo. Ese es un ejemplo de la tendencia a la confirmación.

Claro que nuestro sabor favorito de helado no es el único prejuicio que tenemos. Es posible que tengamos los prejuicios de que nuestros hijos se portan mejor que los hijos de los demás, o de que nuestras convicciones políticas son las únicas que tienen sentido.

Sin embargo, si estoy convencida de que la hierba es morada, eso no quiere decir que nadie más la considere morada. Aun si padezco de una condición en que los ojos me hacen ver colores diferentes, la hierba no dejará de ser verde en la realidad. Así que podemos tener una tendencia a la confirmación sobre algo de lo que estamos convencidos, pero eso no quiere decir que sea necesariamente cierto.

Cuando usted compara el trato que recibe con el que recibe su hermana, o más bien su tía, usted siente que no es justo. Nosotros tenemos cinco hijos, y no los tratamos igual a todos. Uno de nuestros hijos tiene una discapacidad física, así que recibió terapia física, mientras que los otros no la recibieron. Otro tuvo dificultades en el aprendizaje, así que no lo animamos a que prosiguiera sus estudios tan pronto como terminó la secundaria. Dos de ellos jugaban fútbol, así que les dimos equipo para practicar el deporte que no recibieron los demás. En definitiva, no los tratamos a todos del mismo modo, pero eso no quiere decir que los hayamos tratado injustamente.

Es probable que usted se sienta rechazada por su madre biológica, aunque no le eche la culpa. Ese rechazo que siente pudiera haberla hecho creer que su madre adoptiva, es decir, su abuela, también la está rechazando al no tratarla igual que a su tía. De modo que usted probablemente tiene una tendencia a la confirmación que hace que perciba diferencias en el trato que recibe de los demás. Y lo interpreta como injusto sólo porque no se le trata de la misma manera.

Le recomendamos que busque consejería profesional que la ayude a resolver todo lo que está sintiendo. También le instamos a que le pida a Dios que le ayude a superar esa tendencia a la confirmación.

Le deseamos lo mejor,

Linda

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