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Caso 83

Tengo veinticuatro años. Hace seis años conocí a [un joven]. Fuimos novios, [pero] me engañó muchas veces hasta que se decidió por una chica y me dejó un año.... Ahora dejó a la chica y regresó conmigo. Desde entonces no sé si me ha engañado con otras chicas, pero me engañó de otra manera: él estaba consumiendo marihuana.

Él ahora está en rehabilitación, pero desde que me enteré, me siento muy mal. Dicen que necesita de amor y comprensión para salir de eso, pero yo me siento desconcertada.... Quisiera saber si ayudarlo es conveniente o no.

Consejo

Estimada amiga:

¡Con razón que se siente desconcertada! Usted ve que ese joven está pasando momentos difíciles, y otros le han dicho que él necesita de su amor y de su apoyo. Es evidente que usted tiene un corazón compasivo y quiere hacer lo debido. No quiere sentirse culpable de que él fracase en su propósito de dejar las drogas. Pero usted también es inteligente, y puede darse cuenta de que él es propenso a engañar y a ser inestable.

Pudiéramos citarle muchos dichos y hasta versículos bíblicos que tienen que ver con la amabilidad, la compasión y el perdón. Pero usted ya ha sido bondadosa con ese joven, y lo ha perdonado varias veces, así que no necesita consejo acerca de eso. Queremos, más bien, darle un consejo diferente de parte del sabio Salomón. Él dijo: «Como vuelve el perro a su vómito, así el necio insiste en su necedad.»1 Es muy repugnante pensar en eso, ¿verdad? El perro lame y vuelve a ingerir la sustancia asquerosa que acaba de vomitar debido a que no comprende que la vomitó precisamente porque era repugnante. Cuando usted vuelve a ese joven vez tras vez, pasando por alto el engaño, las mentiras y la insensibilidad con que la ha tratado, usted se está portando igual que el perro, volviendo a aquello que es obvio que le hace daño.

Le rogamos que no nos entienda mal. Lo cierto es que esperamos que la terapia de su ex novio tenga buenos resultados. Así que le deseamos lo mejor. Pero no creemos que sea usted quien deba darle el amor y el apoyo que necesita. Si él no cuenta con familiares o amigos dispuestos a cuidarlo, entonces es de esperar que hará nuevas amistades durante el proceso de rehabilitación. Pero eso no le corresponde a usted. Cuando él le dice que usted es la única que puede ayudarlo, la está engañando una vez más. Desde el principio él no ha hecho más que manipularla, y se está aprovechando de usted ahora.

Así que corte por lo sano hoy mismo. Escríbale una carta amable con los mejores deseos de parte suya, pero con la categórica declaración de que usted tiene que ponerle fin a su relación con él para su propia protección. No responda a ninguna de sus llamadas telefónicas ni vaya a lugares donde pudiera verlo. Cuéntele acerca de esta resolución a una amiga íntima o a un familiar cercano, y pídale que la ayude a no ceder ante los ruegos y las súplicas que de seguro oirá de labios de ese joven.

¡Manténgase firme!

Linda y Carlos Rey
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1 Pr 26:11

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