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Caso 158

Casi pierdo la vida. [Recibí] cuatro balazos por parte de delincuentes. Estando al borde de la muerte, a raíz de eso mi corazón [se llenó de] ira contra todo delincuente. Conseguí un arma y me dediqué a asesinar delincuentes.... Les quité la vida a varios.

Hace un mes, me reconcilié con Dios. Estoy pasando un proceso difícil. Tengo pesadillas, ataques de pánico, depresión.... ¿Qué puedo hacer? ¿Tendré consecuencias de todo esto que hice?

Consejo

Estimado amigo:

Comencemos contestando su última pregunta. Sí, habrá consecuencias por lo que ha hecho. Cuando usted optó por matar a otros, aunque eran delincuentes, con eso estaba haciéndose igual a Dios; Él es el único que tiene la autoridad para decidir cuándo alguien ha de morir. El sexto mandamiento nos enseña que el homicidio es un pecado contra Dios,1 y aunque usted haya creído que tenía un motivo que justificaba el matar a esos delincuentes, de todos modos era homicidio.

Una de las consecuencias que ya está afrontando es un agudo remordimiento de conciencia, que tiene como síntomas las pesadillas, los ataques de pánico y la depresión. Para reconciliarse con Dios, como dice que ha hecho, usted tuvo que confesarle su culpa y pedirle perdón. Cuando encaró la gravedad de todo ese pecado, incluso el haber matado a otros, comenzó a sentir todo el peso de la culpa. Durante mucho tiempo, su ira había impedido que sintiera esa culpa, pero cuando le confesó a Dios todos sus pecados, usted se sintió abrumado. Fue así que comenzaron las pesadillas, los ataques de pánico y los episodios de depresión.

Otra consecuencia que sin duda afrontará es el no poder dejar de preocuparse por tener que encarar su pasado algún día. ¿Lo descubrirán al fin las autoridades? ¿Tendrá que pasar muchos años en la cárcel? Si toma en serio su relación con Dios, usted no mentirá acerca de nada de lo que ha hecho, aunque la verdad haya de acarrearle consecuencias legales. ¿Puede usted confiarle a Dios su futuro aunque signifique el tener que pagar lo que le debe a la sociedad por las leyes que ha quebrantado?

Muchas personas creen que, si hacen las paces con Dios, Él debe eliminar las consecuencias de todo lo malo que han hecho. Pero Él no ha prometido hacer eso. Cuando su Hijo Jesucristo murió en la cruz para quitar el castigo eterno de nuestros pecados, Él hizo que usted y que nosotros pudiéramos pasar la eternidad en el cielo a pesar del hecho de que todos hemos pecado y hemos quebrantado sus leyes. Cuando aceptamos lo que Cristo hizo por nosotros y confesamos nuestros pecados, de inmediato tenemos acceso a su ayuda en este mundo y en el más allá. Sin embargo, esto no nos libra de las consecuencias de lo que hacemos mientras vivimos en este mundo. Cristo nos ayudará y nos guiará, pero Él no elimina la ley de las consecuencias naturales.

A medida que pase tiempo en oración y en la lectura de las Sagradas Escrituras, usted se acercará a Dios, y Él le dará las fuerzas y el valor para afrontar su futuro.

Le deseamos lo mejor,

Linda y Carlos Rey
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1 Éx 20:13; Dt 5:17

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