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Caso 163

Desde que me casé, tengo reprimido un sentimiento de culpa. A veces no sé cómo comportarme junto a mi esposo. Parece que mi felicidad dañara a mi mamá. Ella siempre me reprocha la decisión que tomé. Dice que pasó toda su vida criando a sus hijos y aguantándose a mi papá, un hombre que nunca se preocupó por compartir con sus hijos.... Nos descuidó emocionalmente e inclusive nunca nos apoyó para continuar una carrera profesional.

[Mi mamá] dice que le debemos lo que somos, porque ella dio toda su vida y juventud a cambio de nosotros. Aunque trato de comprenderla, a veces se vuelve insoportable con sus reproches y críticas, porque piensa que la felicidad que ahora me acompaña no es para toda la vida. [Por] favor, denme un consejo.

Consejo

Estimada amiga:

¡La felicitamos por tener un matrimonio feliz! Es una bendición para usted el haber encontrado a un gran esposo y haber tomado decisiones sensatas a pesar de lo que piensa su mamá.

Usted dice que ha venido reprimiendo un sentimiento de culpa. Tiene toda la razón; es sólo un sentimiento y no culpa genuina. No hay razón alguna para que sienta culpa verdadera porque usted no ha hecho nada malo. Pero su mamá ha hecho que ese sentimiento de culpa la atormente a usted como resultado de constantes ataques de resentimiento y de condenación.

Su mamá sí la ama y cree que le está ayudando al tratar de evitar que usted cometa los mismos errores que cometió ella. Se siente muy infeliz, y la vida de ella no ha resultado como quisiera. Sin embargo, lo que usted ha tenido que soportar a causa de ella es perjudicial para su salud emocional y para su matrimonio.

Cuando las mujeres permiten que sus sentimientos determinen su conducta, son capaces de vomitar veneno sobre todo el que esté cerca. Su mamá no está procediendo conforme a lo que le dice su cerebro en cuanto a la verdad acerca de usted y de sus hermanos. Al contrario, ella está desahogándose con sus emociones negativas. De hecho, está permitiendo que su gran resentimiento y sus decepciones influyan en su percepción del resto del mundo.

No hay nada que usted pueda hacer con relación a su mamá. Usted sólo tiene control de su propia conducta. Así que trátela con honra y con respeto por todo lo que ha hecho por usted, tal como enseña el quinto de los Diez Mandamientos, y no deje de pedirle a Dios por ella. Recuerde que Dios la ama a usted muchísimo y quiere que se comunique con Él a diario mediante la oración. Además de orar por su mamá, usted también puede decirle a Dios que quiere comenzar a tener unarelación personal con Él. Dios le ayudará a afrontar estos tiempos difíciles.

No haga caso a las peroratas de su mamá. Cambie el tema cuando ella comience a decir cosas negativas. De ser posible, salga de la habitación en que se encuentran. Si está hablando con ella por teléfono, dígale que tiene que colgar. No discuta ni trate de razonar con ella, ya que nada va a cambiar hasta que ella decida aprovechar sus circunstancias y mejorar la calidad de vida que lleva mediante una actitud más positiva.

Haga una lista de todas las cosas por las que está agradecida, y repase esa lista mentalmente una y otra vez si se encuentra en una situación en la que se ve obligada a oír a su mamá hablarle negativamente a usted o a cualquier otra persona. Cuando comience a experimentar ese sentimiento de culpa, supérelo con la verdad. Usted no tiene razón alguna para sentirse culpable, sino muy buenas razones para esperar una vida feliz.

Le deseamos lo mejor,

Linda y Carlos Rey

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