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Caso 317

Tengo un año y cuatro meses de casada, y hace dos semanas, intercambiando información de celulares, me encontré con unos mensajes que mi esposo le enviaba a una mujer, insinuando que quería verla. Cuando le pregunté quién era esa persona... respondió a la defensiva, diciendo que yo abusaba de su privacidad, a tal punto que amenazó con irse de casa....

No sé qué hacer, ya que, luego de la discusión, las cosas siguen mal. Siento desconfianza de lo que hace, y me duele su frialdad.

Consejo

Estimada amiga:

Daremos por sentado que usted de veras estaba intercambiando información de celulares y que no estaba espiando a su esposo debido a los celos. Las personas que tienden a ser celosas se crean más problemas de los que pueden resolver.

Cuando dos personas deciden casarse, ceden voluntariamente ciertos derechos de privacidad. Optan por confiarle a la otra persona sus secretos y sus finanzas, como también sus esperanzas y sus sueños. El cónyuge que no está dispuesto a que su pareja vea sus mensajes por teléfono, por correo electrónico y en las redes sociales tiene algo, en definitiva, que ocultar. Y cuando un cónyuge se pone a reclamar su derecho a la privacidad, esa es una razón de peso para preocuparse.

La actitud de su esposo indica que está haciendo algo que quiere ocultar. Sin embargo, no conviene suponer que eso represente una amenaza para su matrimonio. Hay otras posibilidades, tales como que la mujer con la que se comunica sea una hermana ilegítima que acaba de encontrar. Aunque eso no parezca probable, por lo regular hay razones válidas que no se le ocurren a uno en seguida. Es mejor no darle alas a su imaginación creando una historia desagradable.

No sabemos lo que usted le dijo a su esposo cuando él amenazó con irse de la casa. Al parecer, con eso él estaba tratando de alterarla para no tener que contestar sus preguntas. Lo mejor que usted puede hacer es mantener la calma. Dígale que él decidirá si se va o se queda, pero que usted quiere esforzarse por mejorar su matrimonio. Y dígale que usted quiere hablar con él acerca de los problemas que hay entre los dos, y que está dispuesta a que juntos busquen la ayuda de un consejero matrimonial a fin de salvar su matrimonio.

Lo cierto es que usted no puede obligarlo a que se quede, pero el mantener la calma bien pudiera crear un ambiente en el que él pueda revelar su secreto. Lo peor que usted pudiera hacer es crear una situación dramática, con rabietas o amenazas suyas.

Usted necesita la ayuda que su Padre celestial quiere darle. Necesita su sabiduría y fuerza sobrenatural. Pídale en oración, en sus propias palabras, que forme parte de su vida y perdone los pecados que usted haya cometido. Todos hemos pecado, pero debido a lo mucho que nuestro Padre celestial nos ama, Él nos perdona y nos da esperanza para afrontar el futuro.

Le deseamos lo mejor,

Linda

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