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Caso 474

Tengo sesenta años, y mi esposa cuarenta y cuatro. Hace catorce meses le diagnosticaron cáncer.... La metástasis ha llegado al cerebro. Hace un mes, mientras íbamos a dormir, en un estado de pánico, pensando en la muerte, me confesó que fue infiel hace tres años con un ex novio de su juventud.

Me siento consternado. No sé qué hacer. Jamás llegué a pensar que mi esposa sería capaz de eso. Necesito quitar de mi mente todo lo posible que hayan hecho.... No sé cuánto tiempo duraron esos encuentros. Necesito ayuda.

Consejo

Estimado amigo:

¡Cuánto sentimos la enfermedad de su esposa y la gran pena que están sufriendo los dos! Y claro que comprendemos por qué lo que le reveló su esposa lo ha empeorado todo. Es de esperarse que lo esté afectando mucho emocionalmente.

Usted quiere saber cómo dejar de pensar en los encuentros que tuvo su esposa con el otro hombre. El problema es que, cuando tratamos de no pensar en algo, entonces pensamos en eso mucho más. Una táctica más eficaz es la de sustituir los pensamientos mortificantes con pensamientos de otra índole. Cada vez que se sienta alterado mentalmente, esté listo para ocupar la mente en algo distinto. Algunas personas piensan a dónde quisieran ir de vacaciones. Piensan en el lugar turístico, el hotel y las actividades que han de realizar allí. Otras ocupan la mente escuchando, por medio de sus audífonos, un buen libro grabado en audio o un podcast. Y aun otras piensan en las cosas que harían si de repente tuvieran mucho dinero. El llenar la mente de otros pensamientos es la mejor manera de lograr lo que usted desea.

Su esposa quería tener la conciencia tranquila, así que le contó su secreto más censurable. Ella deseaba perdón y alivio de la culpa que sentía, pero sólo consiguió causarle a usted más angustia. El único que puede perdonarla y quitar su pecado es Jesucristo. Él murió en la cruz para pagar por todos nuestros pecados. Le ruego que la anime a orar y pedirle a Dios que le perdone todos sus pecados en el nombre de su Hijo Jesucristo. Ella necesita estar preparada para la eternidad, de modo que la muerte no la espante. Uno de los versículos más conocidos de la Biblia nos asegura que, si ponemos nuestra confianza en Cristo, tendremos vida eterna.1 Su esposa puede vivir eternamente en el cielo si decide hacerse seguidora de Cristo.

Por supuesto, le recomendamos que también usted se haga seguidor de Cristo. Usted necesita la gracia, la paz y la fortaleza que sólo Cristo puede dar. Y Él puede ayudarle a controlar sus pensamientos. Lo que usted de veras necesita es esa ayuda.

Le deseamos lo mejor,

Linda
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1 Jn 3:16

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