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Caso 182

Desde hace tres años mi esposo se fue de casa por otra mujer. Tenemos dos hijos... en edad escolar. Él... no me da nada para nuestros hijos... a pesar de que me había dicho que me iba a ayudar con los gastos diariamente.... Ahora he pensado en ponerle una [demanda por] pensión alimenticia.

No había querido recurrir a esto, pero no es justo que mis hijos pasen necesidades. Yo trabajo, pero a veces no puedo suplir todo lo que necesitan. Sólo deseo saber si... es correcto lo que quiero hacer.

Consejo

Estimada amiga:

Lamentamos mucho que su esposo haya quebrantado sus votos nupciales y que los haya abandonado a usted y a sus hijos. Sabemos que la situación ha sido dolorosa para usted, y que el no poder suplir todo lo que necesitan sus hijos puede llevarla a recordar ese dolor todos los días.

La mayoría de los países tienen leyes establecidas con el fin de tratar de proteger a los hijos que son las inocentes víctimas de las malas decisiones de sus padres. Las leyes no son siempre justas, y en definitiva tampoco se cumplen siempre con justicia, así que podemos comprender por qué usted tiene dudas en cuanto a si interponer o no una demanda por pensión alimenticia. Tal vez usted haya sido testigo de una situación en otra familia en la que la administración de tal ley pareció haber empeorado las cosas en lugar de mejorarlas.

Es obvio que sería preferible que su esposo fuera lo bastante honorable como para hacer lo correcto sin que tuviera que intervenir el sistema judicial. Pero no se mostró nada honorable cuando la abandonó a usted por otra mujer. Hizo caso omiso de la voz de su conciencia que le decía que lo que estaba haciendo era indebido tanto moral como éticamente. Se acostumbró por tanto tiempo a pasar por alto esa voz que ya casi ni la oye. De modo que cuando su conciencia le recuerda que él es responsable del bienestar de sus dos hijos, no escucha esa voz y se convence a sí mismo de que en realidad él no tiene la culpa porque carece de los recursos necesarios para sustentar a dos familias. ¡Qué triste que no se hubiera dado cuenta de eso antes de cometer adulterio!

El apóstol Pablo dijo que todos deben proveer para los suyos, y sobre todo para los de su propia familia.1 Además de ser una norma bíblica y de formar parte de las leyes de cualquier país, el cuidar de los suyos es una norma moral casi universal. Tal vez quienes no proveen para sus hijos menores de edad tengan muchas excusas para negarse a seguir esa norma moral, legal y bíblica; pero sus excusas son más evidencia de que están haciendo caso omiso de la voz de su conciencia y de que llevan una vida deshonrosa.

No hay razón alguna por la que usted deba dejar de interponer una demanda por pensión alimenticia a fin de obligar a su esposo a que provea el sustento económico para sus hijos. Le animamos a que dé este paso tan pronto como sea posible. Sin embargo, queremos añadir que para el bien de sus hijos, usted debe permitir que él los visite, pase tiempo con ellos, y que tenga una relación positiva con ellos aun antes de proveer para su sustento económico. Usted debe hacer todo lo que pueda para animarlos a que amen a su papá, aunque eso a usted le duela. Y aunque su esposo no haga lo debido, usted sí puede hacerlo por el bien de sus hijos, para que ellos tengan una vida más feliz y estable.

Le deseamos lo mejor,

Linda y Carlos Rey
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1 1Ti 5:8

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