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Caso 281

Hace seis meses que estoy sin trabajo. Soy padre de un niño de año y medio, y mi esposa está desempleada. [He estado tomando dinero de mi mamá sin que ella se dé cuenta. Le he pedido] a Dios por un trabajo y estar bien con mi familia... [pero] he estado con demasiado estrés, y he incurrido [en la bebida]. Quisiera ayuda para saber si por causa de lo [que le he quitado a] mi mamá no he podido surgir y salir adelante.

Consejo

Estimado amigo:

Lamentamos que esté desempleado y que sienta tanto estrés. La falta de trabajo, junto con el no poder sustentar a su familia, es motivo de tensión para cualquiera. Sin embargo, usted ha optado por tomar algunas decisiones muy malas, y ya puede ver las consecuencias dañinas que acarrean.

El robarle dinero a su mamá revela algunos aspectos de la formación de su carácter. Un hombre honrado no le robaría a nadie, y mucho menos a su propia madre. Si usted cree que su mamá cuenta con suficientes recursos para ayudarle, ¿por qué no le ha pedido que le haga un préstamo? ¿Acaso no será que usted sabe que ella no le hará tal préstamo, a pesar de que pueda hacerlo? De ser así, ¿será que ella piensa que el darle a usted dinero no es la mejor manera de ayudarlo?

Tal vez usted se ofenda porque aludimos a su falta de honradez. Es porque usted justifica sus malas decisiones. Piensa que su falta de honradez se debe a su desempleo, que el haberse vuelto bebedor se debe al estrés, y que el estar sin trabajo se debe a algún castigo de parte de Dios.

Una persona que piensa que sus malas decisiones son el resultado de factores ajenos a su control es una persona irresponsable. En cambio, la persona responsable reconoce que sus propias decisiones han causado muchas de las consecuencias negativas en su vida. Una persona responsable afronta la verdad acerca de sí misma y hace todo lo posible por enmendar sus características negativas y destructivas.

Usted dice que le pidió a Dios que le diera un trabajo y que quedara bien con su familia. Pero luego robó dinero de su madre y siguió bebiendo en exceso. ¿Cree entonces que Dios debiera darle lo que usted necesita mientras sigue quebrantando sus reglas? Dios quiere ayudarlo, eso sí. Lo amó tanto que envió a su único Hijo para morir como castigo por los errores que usted ha cometido. Pero Él es un buen Padre, y los buenos padres no recompensan a sus hijos que están errando deliberadamente. Pídale que lo perdone y que le ayude a dejar de robar, mentir y beber de una vez por todas.

Esfuércese por enmendar sus defectos de carácter, y se convertirá en un mejor empleado. Confiésele todo a su mamá, y dígale que tiene la intención de restituirle el dinero. Comience a asistir regularmente a reuniones para alcohólicos, sin dejar de rendirle cuentas a su esposa de cómo está invirtiendo el tiempo. Dígale la verdad a todo el mundo y, si miente sin pensarlo, corrija la mentira de inmediato. Done su tiempo para una obra de caridad o una iglesia, e invierta el tiempo que tenga en actividades productivas, aunque no reciba ningún pago.

Permítale a Dios que lo cambie interiormente, y cambiarán sus circunstancias externas.

Le deseamos lo mejor,

Linda

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