En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue:
«Cometí el peor error de mi vida de ser infiel a mi amada esposa, no una sino varias veces, y ella me descubrió. Por eso, hace ya casi dos meses, estamos separados. En ese lapso de tiempo, busqué el perdón de Dios y encontré gracia en Él.... Ahora mi hijo de siete años está conmigo porque mi esposa lo empezó a descuidar por el dolor que le causó mi infidelidad....
»Recientemente tuve una charla con ella, y me dijo que nunca me había amado, que sólo se casó conmigo porque se embarazó de mí fuera del matrimonio. Eso me dolió.... Mi pregunta es la siguiente: ¿Dios quiere que luche por mi matrimonio o no? Yo quiero seguir luchando.»
Este es el consejo que le dio mi esposa:
«Estimado amigo:
»Nos alegra que le haya pedido perdón a Dios y que haya hallado la gracia y el perdón que Él ofrece.... Será muy provechoso para usted y su hijo formar parte de una comunidad de seguidores de Cristo donde los dos puedan crecer en su compresión de la Biblia y del infinito amor que Dios les tiene.
»Sin embargo, el hijo suyo debe de estar muy confundido como resultado de la crisis en su vida familiar. No se sorprenda si él comienza a desahogar esa confusión causando problemas en la escuela o manifestando rebeldía contra usted y su esposa. Es que, a causa de su corta edad, le es imposible comprender lo que está pasando en su vida, y él necesita que le reafirmen constantemente que los dos lo aman y que él no tiene la culpa de que ya no estén viviendo juntos.
»En cuanto a la declaración de su esposa de que ella nunca lo ha amado a usted, tal vez sea verdad, pero pudiera también ser su manera de vengarse por su infidelidad. Usted la hirió, así que ahora ella bien pudiera estar tratando de herirlo igualmente.
»Dice usted que su esposa está sufriendo mucho como resultado del engaño suyo.... Eso la ha herido profundamente, y le llevará mucho tiempo sanarse. No espere que ella sepa si alguna vez podrá volver a tenerle suficiente confianza como para reanudar el matrimonio.
»Usted pregunta si Dios quiere que luche por su matrimonio. Nosotros creemos que la respuesta es sí debido a que Jesucristo enseñó que los lazos del matrimonio unen a un hombre y a una mujer de modo que los dos llegan a ser uno solo.1 A pesar de que la infidelidad suya rompió esos lazos en dos, usted de todos modos tiene la responsabilidad de tratar de repararlos. De ahí que usted deba renovar sus votos de fidelidad a su esposa y esforzarse por llegar a ser un hombre en quien ella pueda confiar. Si ella se divorciara de usted y volviera a casarse, entonces ya no habría razón para que usted siguiera intentándolo.»
Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 878.
| 1 | Mt 19:5 |

