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Caso de la Semana

Me casé a los diecinueve años sin saber que padecía de una enfermedad hereditaria llamada hemofilia.... Pero todo iba bien hasta que me [mandé operar] las rodillas. Desde entonces ha sido una odisea mi matrimonio. Ya tuve mi primera depresión, hasta el punto de [intentar] suicidarme ingiriendo veneno.

Hoy día mi cuerpo se está deteriorando por causa de la enfermedad. Mi matrimonio [se ha visto afectado por los pleitos y contiendas].... No quisiera llegar a mi casa por el simple hecho de no discutir. Y padezco de insomnio.... Estoy desesperado, y no sé qué hacer. Quisiera su consejo.

Consejo

Estimado amigo:

Sentimos mucho todas las complicaciones que afronta a causa de su enfermedad. Cualquiera estaría confundido y desanimado si se encontrara en su situación. De hecho, hay un estudio científico que ha demostrado que el noventa y dos por ciento de las personas que padecen de esa enfermedad también han sufrido de depresión clínica.1

La depresión clínica no es lo mismo que sólo sentirse decaído a causa de sus circunstancias. La depresión clínica está ligada a sustancias químicas desequilibradas en el cerebro. No se sabe si la enfermedad altera las sustancias químicas o si las complicaciones de la enfermedad causan las alteraciones en el cerebro. Sin embargo, en realidad no importa lo que causó el desequilibrio químico en el caso suyo. Lo que sí importa es que usted obtenga o siga tomando los medicamentos que pueden regular las sustancias químicas en su cerebro. Asegúrese de que su médico esté informado acerca de su depresión, y no deje de hacer todo lo que le aconseje.

El intentar suicidarse es un desesperado grito de auxilio. Si usted sigue contemplando el suicidio, es importante que se lo diga a su médico.

No hay ningún modo de que nosotros conozcamos las causas de todas las discusiones en su hogar. Su esposa pudiera no tener compasión alguna de su situación, o pudiera estar respondiendo así ante el temor de lo que les espera. En cambio, usted bien pudiera ser un esposo compasivo y comprensivo, o pudiera, sin querer, estar descargando toda su frustración en su esposa. Por lo tanto, tal vez usted no esté satisfaciendo las expectativas de ella, y tal vez ella no esté satisfaciendo las suyas. Pero, de cualquier manera, no hay ningún modo de que podamos ayudarle a resolver todo eso con un solo consejo.

Usted necesita consejería profesional, y es posible que su médico conozca grupos de apoyo para personas que tienen su enfermedad. Ese sería un buen punto de partida para comenzar a recibir la ayuda que necesita.

Además de su médico, le recomendamos que le diga a Dios todo lo que está sintiendo y sufriendo. Puede hablar con Dios en voz alta, por escrito, o en silencio en el corazón. A Él le interesa su situación, y está dispuesto a ayudarle si usted le pide que le perdone sus pecados y que tome control de su vida. Él puede darle la sabiduría y la fortaleza que necesita para tratar de resolver sus problemas matrimoniales. Y puede darle paz en el corazón y esperanza para el futuro. No espere un solo día más: busque a Dios hoy mismo.

Le deseamos lo mejor,

Linda
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1 Alice Melão, “High Rates of Undiagnosed Depression and Anxiety Found in Adults with Hemophilia, US Survey Says” [Altos índices de depresión y ansiedad no diagnosticadas en adultos con hemofilia, según una encuesta en EUA], Hemophilia News Today, 23 septiembre 2019 <https://hemophilianewstoday.com/2019/09/23/ depression-anxiety-are-frequent-among-adults-with-hemophilia> En línea 4 octubre 2019.

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