18 abr 2020

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«Me parece hipócrita hacer algo que no siento»
por Carlos Rey

En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos:

«Hace un mes nos enteramos de que el padre de mi esposo tiene cáncer.... Él ya se encuentra en la etapa cuatro.... La relación con mi suegro siempre ha sido muy distante.... En estos momentos siento tristeza por la situación por la que está pasando, pero no me nace estar llamándolo y visitándolo. Por eso mi esposo se ha disgustado, argumentando que a mí sólo me importa mi propia familia. Siempre he pensado que lo que haga, debo hacerlo de corazón.... La relación con mi esposo se ha tornado un poco tensa, y nos hemos disgustado. Me siento mal por lo que él pueda estar sintiendo, pero me parece hipócrita hacer algo que no siento.»

Este es el consejo que le dio mi esposa:

«Estimada amiga:

»Usted ha sido mal informada. Dice que piensa que sólo debe hacer lo que puede hacer de corazón, que es otra manera de decir que piensa que sólo debe hacer lo que desea. Por lo general, ¿tiene deseos de ir al trabajo? ¿Tiene ganas de limpiar la casa? ¿Acaso tiene deseos de lavar la ropa o plancharla?

»A casi todos nos toca hacer muchas cosas que no deseamos hacer. Vamos al trabajo, limpiamos la casa y pagamos las cuentas, incluso cuando no tenemos ganas de hacerlo. ¿Por qué? Porque esas cosas forman parte de ser una persona mayor responsable. ¿Nos volvemos hipócritas con eso? ¡Claro que no! El que sólo hace lo que tiene deseos de hacer es un niñito o es perezoso e irresponsable.

»Cuando uno ama a alguien lo suficiente como para casarse con él, se compromete a amarlo y apoyarlo en todas las circunstancias de la vida. Es obvio que su esposo está sufriendo, y necesita el amor y el apoyo que usted puede darle. Pero el egoísmo con que usted está actuando le está haciendo más difícil la vida a él. La excusa suya de no querer ser hipócrita es sólo una manera de justificar su egoísmo.

»Sería hipócrita decirle cosas a su suegro que usted no siente. Y sería hipócrita de repente prodigarle su afecto. Pero no sería hipócrita acompañar a su esposo y sentarse a su lado sin decir nada. Ni sería hipócrita preparar comida y servirla, o ayudar de alguna otra manera. En este caso, en realidad no importa lo que sienta acerca de su suegro; sólo importa que usted ame a su esposo.

»El apóstol Pablo enseñó: “No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás.”1 Si usted se esfuerza por valorar las necesidades de su esposo en lugar de sus propios sentimientos, entonces le será más fácil velar por los intereses de él. Pídale a Dios que la perdone por su egoísmo y que la ayude a considerar a los demás en lugar de pensar sólo en sí misma.»

Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 457.


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