12 ene 17

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«NO LO CONSIDERO UN PADRE»
por Carlos Rey

En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue:

«Hace dieciséis años murió mi padre como resultado de un asalto. En ese entonces yo tenía siete años.... Mi mamá pasó siete años sola después de la muerte de mi papá, hasta después que yo tenía catorce, cuando ella encontró pareja.... Han pasado nueve años desde que está con él, pero hasta la fecha no lo considero un padre, ni siquiera como alguien a quien pueda pedirle un consejo.... Me hace falta un padre, alguien que me dé una solución a mis problemas o que me ayude a resolverlos....

»Tengo miedo de avanzar y, más que eso, de caer y que nadie esté ahí para mí. Siempre he sido yo el que debe apoyar a los demás... No siento que tengo un propósito en la vida, ni que hago nada por nadie. Me siento muy vacío.»

Este es el consejo que le dio mi esposa:

«Estimado amigo:

»Los sentimientos que describe son completamente normales. A medida que usted estaba creciendo, le tocó afrontar las cosas como se presentaban, sin la madurez necesaria para procesar lo que significaban para usted. Pero ahora que es adulto, está condoliéndose no sólo por lo que perdió sino también por lo que nunca tendrá. Muchas personas han perdido o nunca han llegado a conocer a su padre, y comprenden perfectamente cómo se siente usted. Yo misma perdí a mi padre a causa del alcoholismo, así que, al igual que usted, me tocó condolerme por la relación paternal que nunca tuve.

»También es normal que no considere como su padre a la pareja de su madre. Usted ya tenía catorce años cuando él comenzó a formar parte de su vida, y sin duda siempre lo ha visto como alguien que amenaza la memoria de su padre.

»Si bien el condolerse es saludable y normal, en determinado momento uno tiene que dejar de hacerlo y pensar en el futuro. Por haber sufrido la pérdida de un padre, usted pudiera ser un excelente modelo de conducta para adolescentes que no tienen un padre, y llegar a ser un gran maestro o instructor.

»Es interesante que diga que siempre ha sido el que apoya a los demás, y que no sienta que tiene un propósito en la vida. Si lo único que pudiera hacer fuera apoyar a los demás, con eso sería suficiente. Sin embargo, es cierto que siempre hay más oportunidades para ayudar a otras personas. De modo que, si aún no se ha establecido en una carrera, investigue las profesiones que se dedican al servicio social.

»Usted dice que le hace falta un padre que lo aconseje y lo apoye. ¿Sabe que tiene a un Padre celestial que le ha escrito una carta muy larga llena de consejos? La Biblia tiene la orientación que usted busca. Pídale a Dios que forme parte de su vida de una manera personal y que lo guíe cada día. Pídale que le quite el temor y la indecisión. Y pídale que lo ayude a encontrar en la Biblia las respuestas que necesita.»

Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 423.