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Caso de la Semana

Mi padre, por su mal comportamiento, está preso a la edad de sesenta años.... Yo voy con mis hijos a verlo cada quince días. Le llevamos dinero y comida y, además de nosotros, unas tías lo visitan llevándole comida.

Una de mis tías me acaba de contar que mi papá ha [revelado] muchos secretos vergonzosos de nuestra familia, específicamente de la mía con mi esposo y mis hijos. Me siento muy defraudada y enojada, y tengo deseos de no volverlo a ver.... ¡Estoy furiosa!

Consejo

Estimada amiga:

Sentimos mucho que esto le haya sucedido. Sin embargo, usted ha omitido algo importante en su caso que marca una diferencia significativa en lo que sucedió. ¿Se limitó la tía a decirle que su papá reveló secretos vergonzosos, o le mencionó detalles vergonzosos de esos secretos? Imaginémonos que el secreto sea algo fácil de describir, tal como el color de su camisa. Es como si la tía dijera: «Su papá me dijo de qué color es», a diferencia de: «Su papá me dijo que es azul y amarillo.» En la primera declaración, la tía pudiera estar tratando de convencerla a usted de que ella conoce el color, afirmando que él dijo algo que en realidad no dijo, mientras que en la segunda declaración no hay duda alguna de que él lo dijo, ya que ella sabe que los colores son azul y amarillo. ¿Hay pruebas de que él de veras contó los secretos, o sólo afirmaciones de ella de que él los contó?

La tía bien pudo haber recibido parte de la información, y la curiosidad la ha llevado a querer obtener toda la información. De modo que si el padre de usted dijo algo del todo inocente, tal como: «Después de todos los problemas que ellos han tenido», entonces la tía pudiera haber pensado: «¿Cuáles problemas? ¿A qué se estará refiriendo? Tiene que haber alguna manera de conseguir que mi sobrina me los cuente.» En ese caso, la tía pudo habérselo dicho a usted de un modo que abriera la puerta para que usted le contara más. A las personas que proceden así les encanta el chisme y les encanta saber la verdad oculta. Ni siquiera tienen en cuenta el dolor emocional que están causando. Lo consideran un comportamiento normal, como por curiosidad nada más, siendo que en realidad se trata de chismes con malicia.

El rey Salomón, famoso por ser sabio, dio a conocer su sabiduría en el libro de los Proverbios. Él tuvo bastante que decir acerca del pecado del chisme, incluso que «el perverso provoca contiendas, y el chismoso divide a los buenos amigos».1 Nosotros no sabemos con certeza lo que dijo su padre, ni sabemos cuáles eran las intenciones de la tía; pero, como dijo Salomón, el chisme divide a los amigos. También divide a los familiares, y en definitiva provoca contiendas entre ellos. Así que le aconsejamos que no tome ninguna decisión antes de tener pruebas suficientes de lo que de veras ocurrió.

Si la tía le ha contado a usted los secretos vergonzosos en detalle, probando así que su padre sí los reveló, entonces usted tiene todo el derecho de confrontar a su padre y decirle que no volverá a contarle nada importante, ya que no se puede confiar en él. De ser así, también es posible que la tía estuviera tratando de protegerla a usted de problemas futuros, y no tratando de provocar contiendas.

Le deseamos lo mejor,

Linda
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1 Pr 16:28

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